¡Ay poeta! que la vida es breve
y breve la quiero
no la anhelo larga
porque larga aburre
y corta excita
pero si tu suspiro me necesita
quiero ser caracol en tus caderas
que la prisa me deje disfrutar
en las laderas de tus ingles
y en tu silueta ser náufrago
para abandonar la quietud
de mi perdición en tu puerta
donde las primaveras rizan
deseos con hilos de oro
y la enredadera de la vida
se muestra plena
Nunca antes tuve citas
hasta conocerte a tí
procuraste mutar lo cotidiano
hay en lo interno
un nuevo mandato
abandona las riendas
me dijiste y te hice caso
ahora algo se revela
que convierte todo
lo que toca en inhumano
es tanta su precisión y su consuelo
y lo aprendido ya no me sirve
todo se desdibuja
una cita ahora
es un estruendo
todo es consciencia
y patrimonio
lo banal no existe
lo trivial se esfuma
con cada respiración
es un rugido de intenciones
de certezas
el cuerpo cruje
la mente asaeta
el corazón no impone
sentado sienta
cada sonido
cada disparado suspiro
es liturgia de este encuentro
entre nosotros
no somos nada,
nunca seremos nada
y lo somos todo
seremos caminantes
coincientes en esta vida
y en la otra nos uniremos
a la flor de mil resplandores
al espejismo de un ejercito
de vasallos implorantes
sirviendo al emperador
de la conciencia
y sin embargo
tu eres libre y mercenaria
Conmovido estoy
de que me acompañes
de que me cultives
y apenas de leerte,
amiga con letras en la piel
que habitas ese cuerpo
irredento
poético
con tus venas de tinta azul
que se alzan imponentes
ríos y cauces
con ese verbo tembloroso
pero nunca cobarde
que se cimbra y mece al son
de tus entrañas de niña amujerada
y de poeta con cara de luna nueva
has vivido y apenas
lo dices todo con tu sonrisa
y puedo escuchar en tus palabras
el poso sendentario
y la aquilatada vida de un elzevir
que creció acunando libros
amamantado letras
estrujando poemas milenarios
con sus brazos tiernos
milenario animal
de las regiones celeste
te habita
nada en ti es humano
vienes de otra tierra
de otro tiempo
por eso sientes el paso de la vida
con la distancia y el olvido
de los que se saben inmortales
Has comprendido que los arañazos
pesan más que la conciencia
sí, a los poetas que arañan
dejan de escribir
y se marchitan
como las flores salvajes
en los invernadero
reales de la plutocracia
las que arañan destilan
un líquido imposible de beber
lo he intentado y la náusea me ronda
rebaño de minotáuros
los que arañan enmohecen el beso
agrietan los genitales
resecan el alma
los que arañan
no leen poesía
disparan palabras
Marta mía
Bitácora de un escribidor que sabe a dónde va inevitablemente, y que deja sus huellas nómadas en la arena del ruido cibernético, con estos textos y con la esperanza de que tengan sentido para alguien. Si desde la distancia o desde el olvido lo consigo estaré satisfecho, aunque sólo sea por el placer de expresar, de participar en este circo llamado mundo. También para que mis hijos sepan que su padre ha hecho algo más que consumir recetas, servicios y productos.
26 jun 2009
FELIZ DESCUMPLEAÑOS
Buenos días poeta de verde luna,
como la sombra del limonero
le cortas a la luz el suspiro,
con la esencia de tu aliento,
fresco y puro
como el canto de los niños,
que guardan los indicios bellos.
y la luna llorosa
muerde la ola
desde que te fuiste
de aquella playa
donde besarme quisiste
frente a las arenas minerales
del puerto de las viudas rojas
mientras tú leías
de pasión encendida
poemas de Rojas
ante esa luna envidiosa
en puerto Llumeres
que contó tus 29 abriles
,donde las mujeres
con sus manos arrancan
de las vísceras sutiles
el hierro ocre de la tierra
entraña que agostan
diezmada y yerma
sin besos de hombre
mineras que escarban
buscando ausente marido
mientras tú y yo
como un mudo testigo
explicamos con un beso
este amor prohibido
ante los fantasmas
que si los dejaran
se hubieran querido,
allí donde tu beso fue mio
ante una playa de sangre
con ellas lo compartimos
y las mujeres por tu boca
y los hombres por la mía
se besaron ayer de nuevo
sin ausencia
sin destino
un beso de amor
que es tu don
más atrevido
29 besos como 29 soles
primigenios que alumbraran
29 galaxias inconclusas
que se completarán
durante 29 ciclos
del baile eliogónico
de las esferas de tu corazón
29 veces primaveral y bello.
como la sombra del limonero
le cortas a la luz el suspiro,
con la esencia de tu aliento,
fresco y puro
como el canto de los niños,
que guardan los indicios bellos.
y la luna llorosa
muerde la ola
desde que te fuiste
de aquella playa
donde besarme quisiste
frente a las arenas minerales
del puerto de las viudas rojas
mientras tú leías
de pasión encendida
poemas de Rojas
ante esa luna envidiosa
en puerto Llumeres
que contó tus 29 abriles
,donde las mujeres
con sus manos arrancan
de las vísceras sutiles
el hierro ocre de la tierra
entraña que agostan
diezmada y yerma
sin besos de hombre
mineras que escarban
buscando ausente marido
mientras tú y yo
como un mudo testigo
explicamos con un beso
este amor prohibido
ante los fantasmas
que si los dejaran
se hubieran querido,
allí donde tu beso fue mio
ante una playa de sangre
con ellas lo compartimos
y las mujeres por tu boca
y los hombres por la mía
se besaron ayer de nuevo
sin ausencia
sin destino
un beso de amor
que es tu don
más atrevido
29 besos como 29 soles
primigenios que alumbraran
29 galaxias inconclusas
que se completarán
durante 29 ciclos
del baile eliogónico
de las esferas de tu corazón
29 veces primaveral y bello.
17 jun 2009
Vigésimo Octava
Aquella noche ya casi era el alba
y ella subió en mi potro desbocado
sin que yo pudiera acotarla
se alzó la mujer de mis días
la de la piel toda blanca
con pechos de guirnaldas
temblor de tocinillo de cielo
agitando brochazos naranjas
con las flamas de su cabello
en el tercipelo de su habitación
y al compás de su grupa soberbia
con el ritmo de sus nalgas nacaradas
me deje montar y me entregué
mientras miro sus ojos de gata encendidos
arañando la penumbra con sus sentidos
esmeraldas de fuego que abrasan
y el sabor dulce de sus botones
que en mi boca habitan dulces y húmedos
para siempre súbdito de sus senos
y esa sonrisa mientras me cabalga
y esas sortijas de su pelo de fuego
que en mi lengua suavemente se enroscan
y mi simiente latiendo en su vientre
y yo, allí debajo entre sus piernas engarzado
sin mas destino que complacerla
sin mas trascendencia que penetrarla
a la que no me desea
a la que no me necesita
a la que duerme con amantes transitorios
pero la que ahora es mía
la que me cabalga
con todas las células encendidas
de todas sus vísceras despiertas
de todos sus rió internos desbordados
Afuera empieza a reinar el alba
y los pájaros canoros
encienden la risa de un despertar
los primeros ruidos del mundo
anunciando que no estamos sólos
y mi yegua fina llega a su remanso
y de pronto, el estar es una eternidad
y el mundo parece detenerse
y la prisa se duerme
y el dolor se aleja
y suena la música interna
que bailan las células
y su respirar agitado llena los aíres
y mis suspiros son un estruendo
en su boca bella
y de pronto algo se acerca,
aquello lo innombrable
lo que llega y trasmuta lo vano en sublime
aquello que parece un terremoto
aquello que no tiene límites
porque no hay palabras suficientes
para nombrar el abismo que se abre,
desde del centro de su vientre
desde donde siento latir sus entrañas
con un vacío lleno de todo,
con un remolino de caricias
del que vengo y al que voy
sin pensar en consecuencias
en el me entrego y pierdo
toda mi conciencia
y ya no sé, si soy yo
o soy ella
Desear, no desear
amar, no amar
la mente, lamentable y mentirosa
para no enloquecer, inventa
y crea campos semánticos
donde plantar las patatas
para no dejar crecer las flores
de este orgasmo plenipotenciario
la mente, esa gran cobarde,
la justificatriz de los peores crímenes intelectuales
Se relame disecando,
acomodando todo
dejando sin sentido lo sentido
desdiciendo en palabras
lo dicho en suspiros
Aquella noche ya casi era el alba
y ella subió en mi potro desbocado
se alzó la mujer de mis días
y luego me expulsó de su lecho...
para siempre...
y ella subió en mi potro desbocado
sin que yo pudiera acotarla
se alzó la mujer de mis días
la de la piel toda blanca
con pechos de guirnaldas
temblor de tocinillo de cielo
agitando brochazos naranjas
con las flamas de su cabello
en el tercipelo de su habitación
y al compás de su grupa soberbia
con el ritmo de sus nalgas nacaradas
me deje montar y me entregué
mientras miro sus ojos de gata encendidos
arañando la penumbra con sus sentidos
esmeraldas de fuego que abrasan
y el sabor dulce de sus botones
que en mi boca habitan dulces y húmedos
para siempre súbdito de sus senos
y esa sonrisa mientras me cabalga
y esas sortijas de su pelo de fuego
que en mi lengua suavemente se enroscan
y mi simiente latiendo en su vientre
y yo, allí debajo entre sus piernas engarzado
sin mas destino que complacerla
sin mas trascendencia que penetrarla
a la que no me desea
a la que no me necesita
a la que duerme con amantes transitorios
pero la que ahora es mía
la que me cabalga
con todas las células encendidas
de todas sus vísceras despiertas
de todos sus rió internos desbordados
Afuera empieza a reinar el alba
y los pájaros canoros
encienden la risa de un despertar
los primeros ruidos del mundo
anunciando que no estamos sólos
y mi yegua fina llega a su remanso
y de pronto, el estar es una eternidad
y el mundo parece detenerse
y la prisa se duerme
y el dolor se aleja
y suena la música interna
que bailan las células
y su respirar agitado llena los aíres
y mis suspiros son un estruendo
en su boca bella
y de pronto algo se acerca,
aquello lo innombrable
lo que llega y trasmuta lo vano en sublime
aquello que parece un terremoto
aquello que no tiene límites
porque no hay palabras suficientes
para nombrar el abismo que se abre,
desde del centro de su vientre
desde donde siento latir sus entrañas
con un vacío lleno de todo,
con un remolino de caricias
del que vengo y al que voy
sin pensar en consecuencias
en el me entrego y pierdo
toda mi conciencia
y ya no sé, si soy yo
o soy ella
Desear, no desear
amar, no amar
la mente, lamentable y mentirosa
para no enloquecer, inventa
y crea campos semánticos
donde plantar las patatas
para no dejar crecer las flores
de este orgasmo plenipotenciario
la mente, esa gran cobarde,
la justificatriz de los peores crímenes intelectuales
Se relame disecando,
acomodando todo
dejando sin sentido lo sentido
desdiciendo en palabras
lo dicho en suspiros
Aquella noche ya casi era el alba
y ella subió en mi potro desbocado
se alzó la mujer de mis días
y luego me expulsó de su lecho...
para siempre...
Vigésimo Séptima
No soy jauría, ni enemigo
soy tu hombre amigo
hoy me di cuenta
después de columpiarme
en el amor,
fijé mi fría pupila azul
en el hilo transparente
de la amistad
hasta parecer delicado
yo también tengo mi culpa
una culpa negra de cloaca
por haber pedido
por haber necesitado
por buscar satisfacer mis necesidades
por ser tan primitivo y básico
no es grato darse cuenta
del daño que provoco,
no sirve el doler sino se aprende
a respetar a la víctima
amando sus decisiones
me enloquece mi ceguera
tampoco sirve
mi inconsciencia asesina
no merece nada
y en la medida de mi egoismo
yo también he contribuido a que estés así
Los malos no fueron tus otros amantes egoistas
yo también he sido malo.
Te pido que aceptes mis disculpas
me he dado cuenta hoy
del valor de tu amistad
y quiero ser tu hombre amigo
o morir en el intento de serlo
soy tu hombre amigo
hoy me di cuenta
después de columpiarme
en el amor,
fijé mi fría pupila azul
en el hilo transparente
de la amistad
hasta parecer delicado
yo también tengo mi culpa
una culpa negra de cloaca
por haber pedido
por haber necesitado
por buscar satisfacer mis necesidades
por ser tan primitivo y básico
no es grato darse cuenta
del daño que provoco,
no sirve el doler sino se aprende
a respetar a la víctima
amando sus decisiones
me enloquece mi ceguera
tampoco sirve
mi inconsciencia asesina
no merece nada
y en la medida de mi egoismo
yo también he contribuido a que estés así
Los malos no fueron tus otros amantes egoistas
yo también he sido malo.
Te pido que aceptes mis disculpas
me he dado cuenta hoy
del valor de tu amistad
y quiero ser tu hombre amigo
o morir en el intento de serlo
13 abr 2009
Vigésimo cuarta carta
Hoy mi deseo no es un torrente,
ni siento ímpetu desbocado,
ni mis labios buscan tu boca,
ni arde mi cuerpo por manifestarse
en las calles de tu cama,
ni las hormonas están en pie de guerra.
No hay llamas en el horizonte.
Lo que añoro es el abrazo de tu ser,
tu compañía.
Me gustaría invitarte
a hacer ganchillo en el Kilimanjaro,
y aunque haga mucho frío en su cima.
A tu lado será menos
que la gélida melancolía
que ahora me recorre las venas.
Me haces falta hoy
de una manera que me asusta,
porque no es el conocido
y casi familiar deseo de hombre,
es un deseo del alma
que siente sola.
Soporto mal tu ausencia
y busco la presencia
de tu mirada,
detrás de cada nube,
y el cielo me parece
incapaz de llamarte,
y de traerte a mi lado
y pierdo la fe en todo,
porque quiero escucharte,
saber de tí,
susurrarte al oído
y decirte que te amo
y acariciar tu pelo
y estrechar tu talle
y reírme contigo
y sentirte en mi pecho
y saber que te tengo
sólo prendida en mi memoria
Hoy te busco en cada esquina
y mi alma clama por tu compañía,
su deseo es más fuerte
y cierto que mi herida,
por eso pasear a tu lado es maravilloso,
si aunque haya dicho antes
que amarte con mi cuerpo
era más importante,
porque estar enamorado
de una mujer como tú,
tiene estas contradicciones.
Besos almados
ni siento ímpetu desbocado,
ni mis labios buscan tu boca,
ni arde mi cuerpo por manifestarse
en las calles de tu cama,
ni las hormonas están en pie de guerra.
No hay llamas en el horizonte.
Lo que añoro es el abrazo de tu ser,
tu compañía.
Me gustaría invitarte
a hacer ganchillo en el Kilimanjaro,
y aunque haga mucho frío en su cima.
A tu lado será menos
que la gélida melancolía
que ahora me recorre las venas.
Me haces falta hoy
de una manera que me asusta,
porque no es el conocido
y casi familiar deseo de hombre,
es un deseo del alma
que siente sola.
Soporto mal tu ausencia
y busco la presencia
de tu mirada,
detrás de cada nube,
y el cielo me parece
incapaz de llamarte,
y de traerte a mi lado
y pierdo la fe en todo,
porque quiero escucharte,
saber de tí,
susurrarte al oído
y decirte que te amo
y acariciar tu pelo
y estrechar tu talle
y reírme contigo
y sentirte en mi pecho
y saber que te tengo
sólo prendida en mi memoria
Hoy te busco en cada esquina
y mi alma clama por tu compañía,
su deseo es más fuerte
y cierto que mi herida,
por eso pasear a tu lado es maravilloso,
si aunque haya dicho antes
que amarte con mi cuerpo
era más importante,
porque estar enamorado
de una mujer como tú,
tiene estas contradicciones.
Besos almados
Vigésimo tercera
No lamento nada, ni perderte
ni el hecho de saberme efímero,
ni que cuando cierro los ojos dejo de verte
ni saber que partiré antes que tú,
trece años primero,
Dejé de lamentarme junto a tu río
aquella noche, la octava de segundo mes,
desde entonces sonrío
como un buda, que se sabe pleno
con la risa interna que perdura
porque tu me has dado entre tus brazos
la felicidad y la ternura,
en la memoria de mis gozos
mientras viva en mi ser reposa
mi gratitud será tuya, santa mía
mujer, textura de cariño esplendorosa
no lamento nada
ni el hecho de saberme efímero,
ni que cuando cierro los ojos dejo de verte
ni saber que partiré antes que tú,
trece años primero,
Dejé de lamentarme junto a tu río
aquella noche, la octava de segundo mes,
desde entonces sonrío
como un buda, que se sabe pleno
con la risa interna que perdura
porque tu me has dado entre tus brazos
la felicidad y la ternura,
en la memoria de mis gozos
mientras viva en mi ser reposa
mi gratitud será tuya, santa mía
mujer, textura de cariño esplendorosa
no lamento nada
Treceava carta
Como me toca las narices, que cuando no quieres ser intuitiva, me dejas a mi todo el trabajo de dejarte llevar al sentir, y encima que yo tenga que traducirme a mi mismo. A ver si ahora entiendes papa. El poema estaba escrito en una antigua lengua de los habitantes de las montañas de Mogutang y sólo necesita ser leído en voz alta y pausada, con tus manos enlazadas sobre tu regazo, junto a tu viente, cerca de tu cueva marina.
Aluleyo tus ferenes santami
Adoro tus miradas santa mía
aluleyo esas camagas cautiñas
adoro las brasas cautivas
esas caindas pas do
las caricias de tus ojos
ay santami,
ay santa mía
¿can vas hairas?
¿A donde vas a bailar?
sin ma dala,
sin mi alma
que te aluleya an tos fartes
que te adora en todas partes
ma dala que no finga
mi alma que no finge
ma dala que te aroba das feras
mi alma que te busca en la cercanía
as tuas, as mias, as tobas
es tuya, es mia, es toda
santami com te aluleyo santami
santa mía, como te adoro, santa mía
aluleyo a covamar tua
adoro tu cueva de mar
xeita covamar
besable cueva de mar
que pluye a quisque
que sabe a algas
a prisque y yes mangar
a lluvia y a sal marina
yes gaula
a sal viva
yes atla
a sal sudor
yes mes tamilla
a sal sin perfumes
dos glosos
tan goloso
Simatlan a cautiña
enloquece y cautiva
simatlan a xeita
enloquece mi sexo
santami aluleyo tus farenes
santa mía adoro tus miradas
an las oscas mas tembras
en los momentos más tristes
an las gelas mas sultas
en las horas más solitarias
an las muas soltas
en las noches frías
arobo a tua covamar
escucho el canto de tu cueva de mar
yes sua ma aluleya cautiña
en ella mi sexo adora ser cautivo
un sono qui ole o tos los mores
su canto es la voz de los mares
la cova da tua
la cueva es vulva
soño da mis dala
donde nace la alegría
prulla sender santamia
sonrie siempre santa mia
prulla que yes gaula
sonrie que eres libre
Con todo mi amor
Aluleyo tus ferenes santami
Adoro tus miradas santa mía
aluleyo esas camagas cautiñas
adoro las brasas cautivas
esas caindas pas do
las caricias de tus ojos
ay santami,
ay santa mía
¿can vas hairas?
¿A donde vas a bailar?
sin ma dala,
sin mi alma
que te aluleya an tos fartes
que te adora en todas partes
ma dala que no finga
mi alma que no finge
ma dala que te aroba das feras
mi alma que te busca en la cercanía
as tuas, as mias, as tobas
es tuya, es mia, es toda
santami com te aluleyo santami
santa mía, como te adoro, santa mía
aluleyo a covamar tua
adoro tu cueva de mar
xeita covamar
besable cueva de mar
que pluye a quisque
que sabe a algas
a prisque y yes mangar
a lluvia y a sal marina
yes gaula
a sal viva
yes atla
a sal sudor
yes mes tamilla
a sal sin perfumes
dos glosos
tan goloso
Simatlan a cautiña
enloquece y cautiva
simatlan a xeita
enloquece mi sexo
santami aluleyo tus farenes
santa mía adoro tus miradas
an las oscas mas tembras
en los momentos más tristes
an las gelas mas sultas
en las horas más solitarias
an las muas soltas
en las noches frías
arobo a tua covamar
escucho el canto de tu cueva de mar
yes sua ma aluleya cautiña
en ella mi sexo adora ser cautivo
un sono qui ole o tos los mores
su canto es la voz de los mares
la cova da tua
la cueva es vulva
soño da mis dala
donde nace la alegría
prulla sender santamia
sonrie siempre santa mia
prulla que yes gaula
sonrie que eres libre
Con todo mi amor
Duodécima carta
Aluleyo tus ferenes santami
aluleyo esas camagas cautiñas
esas caindas pas do
ay santami,
¿can vas hairas?
sin ma dala,
que te aluleya an tos fartes
ma dala que no finga
ma dala que te aroba das feras
as tuas, as mias, as tobas
santami com te aluleyo santami
aluleyo a covamar tua
xeita covamar
que pluye a quisque
a prisque y yes mangar
yes gaula
yes atla
yes mes tamilla
dos glosos
Simatlan a cautiña
simatlan a xeita
santami aluleyo tus farenes
an las oscas mas tembras
an las gelas mas sultas
an las muas soltas
arobo a tua covamar
yes sua ma aluleya cautiña
un sono qui ole o tos los mores
la cova da tua
soño da mis dala
prulla sender santami
prulla que yes gaula
aluleyo esas camagas cautiñas
esas caindas pas do
ay santami,
¿can vas hairas?
sin ma dala,
que te aluleya an tos fartes
ma dala que no finga
ma dala que te aroba das feras
as tuas, as mias, as tobas
santami com te aluleyo santami
aluleyo a covamar tua
xeita covamar
que pluye a quisque
a prisque y yes mangar
yes gaula
yes atla
yes mes tamilla
dos glosos
Simatlan a cautiña
simatlan a xeita
santami aluleyo tus farenes
an las oscas mas tembras
an las gelas mas sultas
an las muas soltas
arobo a tua covamar
yes sua ma aluleya cautiña
un sono qui ole o tos los mores
la cova da tua
soño da mis dala
prulla sender santami
prulla que yes gaula
2 abr 2009
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